Emprender es un viaje lleno de adrenalina, pero también de incertidumbres. A menudo, los fundadores se concentran tanto en el producto y las ventas que dejan la parte legal "para después". Sin embargo, construir un negocio sobre cimientos legales débiles es como levantar un edificio sobre arena: tarde o temprano, aparecerán las grietas.
Un buen despacho legal no es solo un gestor de trámites; es un socio estratégico que protege tu propiedad intelectual, estructura tu crecimiento y te prepara para recibir inversión. Si estás arrancando, estos son los servicios fundamentales que debes considerar.
1. Constitución y Estructura Corporativa
Antes de vender el primer producto, necesitas definir "el envase" de tu negocio.
- Elección del tipo de sociedad: Asesoría sobre si te conviene una S.A. de C.V., una S.A.P.I. (muy común en startups por su flexibilidad) o una SAS.
- Estatutos Sociales: Redacción de las reglas del juego: cómo se toman decisiones, cómo se reparten utilidades y qué pasa si un socio se quiere ir.
- Libros Corporativos: Mantener al día el registro de socios y las actas de asamblea.
2. Propiedad Intelectual (El activo más valioso)
Si no eres dueño de tu marca o de tu código, no tienes nada.
- Registro de Marca: Protección del nombre y logotipo ante el instituto de propiedad industrial correspondiente (como el IMPI en México).
- Derechos de Autor: Protección de software, diseños, contenido y manuales.
- Secretos Industriales: Contratos de confidencialidad (NDA) para proteger tu "receta secreta".
3. Contratos con Terceros
Para evitar malentendidos que terminen en juzgados.
- Contratos de Clientes y Proveedores: Términos y condiciones, niveles de servicio (SLA) y políticas de pago.
- Términos y Condiciones del Sitio Web/App: El contrato legal entre tú y tus usuarios digitales.
- Avisos de Privacidad: Cumplimiento con las leyes de protección de datos personales.
4. Relaciones Laborales y Talento
- Contratos de Trabajo: Diferenciar claramente entre empleados y prestadores de servicios independientes.
- Esquemas de Stock Options (Vestimiento): Crear planes para incentivar a empleados clave dándoles participación en la empresa a largo plazo.
5. Levantamiento de Capital (Fundraising)
Si planeas buscar ángeles inversionistas o fondos de Venture Capital:
- Notas Convertibles o SAFEs: Documentos ágiles para recibir inversión inicial.
- Due Diligence: Preparar toda la documentación de la empresa para que los inversionistas la revisen.
- Convenio de Accionistas (Shareholders' Agreement): Cláusulas de protección, derecho de preferencia y salida.
Conclusión
Invertir en asesoría legal desde el inicio no es un gasto, es un seguro de vida para tu emprendimiento. El abogado correcto no es el que te dice "no se puede", sino el que te muestra el camino seguro para lograr tus objetivos.
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